
Ashwagandha: la planta de la tradición ayurvédica que investiga la ciencia moderna
En los últimos años, distintos estudios han examinado sus posibles efectos sobre el estrés y la calidad del sueño.

En los últimos años, distintos estudios han examinado sus posibles efectos sobre el estrés y la calidad del sueño.

Vivimos rodeados de pantallas, responsabilidades, noticias y preocupaciones. En medio de esta velocidad, millones de personas buscan momentos de tranquilidad.

Pocas plantas son tan reconocidas como la menta. Su aroma ha acompañado durante generaciones infusiones y preparaciones tradicionales.

Durante siglos, el jengibre ha formado parte de las tradiciones alimentarias y del cuidado natural en distintas culturas.

La naturaleza continúa sorprendiendo a la ciencia. Una fibra vegetal conocida como psyllium está despertando el interés de investigadores por su capacidad para contribuir al control del colesterol.

La kombucha ha ganado popularidad como bebida fermentada, despertando el interés de consumidores e investigadores.

Aceite de oliva, verduras, frutas, legumbres, cereales integrales y frutos secos forman parte de uno de los patrones alimentarios más estudiados por la medicina moderna.

En nuestro aparato digestivo viven numerosas especies de microorganismos que participan en procesos fundamentales del organismo.

Dormir bien es una necesidad fundamental del organismo. Sin embargo, millones de personas enfrentan dificultades para descansar adecuadamente.

Una revisión publicada en enero de 2026 en la revista Nature Mental Health analizó 62 estudios realizados en 21 países, con 4.439 participantes.

El kiwi, conocido por su sabor y contenido de fibra, está adquiriendo un lugar interesante en las investigaciones sobre bienestar intestinal.

La linaza, conocida también como semilla de lino, está despertando renovado interés entre investigadores por sus posibles efectos sobre la salud cardiovascular.