GRAN REPORTAJE CENTRAL

ASOMBROSOS CON EVIDENCIA | OCTUBRE DE 2026

Durante miles de años, la humanidad ha considerado la miel uno de los regalos más extraordinarios de la naturaleza. Hoy, investigadores de universidades internacionales están descubriendo que detrás de su dulzura existen propiedades biológicas capaces de aliviar determinados síntomas y ofrecer posibilidades terapéuticas. Biovida investigó la evidencia y encontró una sorpresa especialmente interesante en la miel producida en los bosques del sur de Chile.

Biovida INVESTIGA: el maravilloso trabajo de las abejas

Una pequeña abeja visita las flores, recoge néctar y regresa a su colmena.

Allí comienza una extraordinaria transformación natural.

Mediante la actividad de las abejas, las enzimas y la evaporación del agua, el néctar se convierte en miel.

El resultado es un alimento de sabores, aromas y colores diversos, cuyo carácter depende de las flores visitadas, el ambiente y las condiciones de producción.

Desde la antigüedad se ha utilizado para endulzar alimentos y aliviar determinadas molestias.

Pero ¿qué sucede cuando sometemos esas creencias a estudios científicos?

La respuesta es fascinante: algunas propiedades están respaldadas por investigaciones clínicas, mientras otras continúan estudiándose.

1. ¡UNA CUCHARADITA QUE PUEDE ALIVIAR LA TOS! Lo que descubrieron investigadores internacionales

Uno de los beneficios mejor estudiados de la miel está relacionado con la tos aguda.

En 2018, los investigadores Olabisi Oduwole, Ema Udoh, Angela Oyo-Ita y Martin Meremikwu publicaron una revisión Cochrane que reunió seis ensayos clínicos con 899 niños mayores de un año.

Los resultados sugirieron que la miel podía aliviar la frecuencia y la intensidad de la tos mejor que no administrar tratamiento o utilizar placebo.

También se observaron posibles beneficios sobre las molestias nocturnas.

En algunas comparaciones, sus efectos fueron similares a los del dextrometorfano, un ingrediente presente en ciertos jarabes antitusivos.

La certeza de la evidencia fue baja o moderada, y la mayoría de los estudios evaluó períodos breves.

El descubrimiento de Biovida: una preparación tan sencilla como una pequeña cantidad de miel puede ofrecer alivio sintomático en ciertos episodios de tos, especialmente en niños mayores de doce meses.

No sustituye la atención médica cuando existe dificultad respiratoria, fiebre persistente u otros síntomas preocupantes.

2. ¡LA INVESTIGACIÓN DE OXFORD! La miel también despertó interés en las infecciones respiratorias

En 2020, Hibatullah Abuelgasim, Charlotte Albury y Joseph Lee, investigadores vinculados con la Universidad de Oxford, publicaron un análisis en BMJ Evidence-Based Medicine.

Reunieron catorce ensayos clínicos que evaluaban la miel y productos basados en ella para aliviar síntomas de infecciones de las vías respiratorias superiores.

Los resultados indicaron que la miel podía mejorar algunos síntomas frente a la atención habitual, especialmente la frecuencia y la gravedad de la tos.

Los autores destacaron su accesibilidad y su potencial como medida de alivio.

Sin embargo, solicitaron más investigaciones de alta calidad, especialmente con comparaciones rigurosas frente a placebo.

Biovida destaca: la miel puede ayudar a sentirse mejor durante determinados cuadros respiratorios, aunque no elimina necesariamente los virus ni reemplaza antibióticos cuando están médicamente indicados.

La utilidad principal demostrada se refiere al alivio de síntomas.

3. ¡LA MIEL EN LOS HOSPITALES! El sorprendente descubrimiento sobre la cicatrización

Este es uno de los capítulos más fascinantes.

La miel también ha sido estudiada como componente de apósitos para tratar heridas.

En 2015, Andrew Jull, Nicky Cullum y sus colaboradores publicaron una revisión Cochrane que examinó 26 estudios con 3.011 participantes.

Las investigaciones incluyeron quemaduras, heridas quirúrgicas y diversos tipos de lesiones cutáneas.

En las quemaduras de espesor parcial, determinados apósitos con miel consiguieron una cicatrización aproximadamente 4,7 días más rápida, en promedio, que algunos apósitos convencionales utilizados en los estudios.

Este resultado surgió de dos ensayos que reunían 992 participantes y fue calificado como evidencia de alta calidad para esa comparación específica.

También se identificaron posibles beneficios en ciertas heridas posoperatorias infectadas.

No obstante, para muchos otros tipos de heridas la evidencia era insuficiente o de baja calidad.

Hay una precisión imprescindible: en medicina deben utilizarse productos de miel preparados y controlados para uso clínico, no miel alimentaria aplicada directamente sobre una herida.

La reflexión de Biovida: uno de los alimentos más antiguos de la humanidad ha inspirado aplicaciones modernas que merecen ser investigadas con rigurosidad.

4. ¡EL SECRETO ANTIBACTERIANO DE LA MIEL! Qué encontraron los científicos en su composición

¿Cómo puede un producto natural dificultar el crecimiento de determinadas bacterias?

Los investigadores han identificado varios mecanismos.

La miel posee una elevada concentración de azúcares y muy poca agua disponible para el crecimiento de muchos microorganismos.

También es naturalmente ácida.

Además, algunas variedades producen pequeñas cantidades de peróxido de hidrógeno mediante reacciones enzimáticas.

Otras contienen compuestos específicos, como el metilglioxal, relacionado con la actividad antibacteriana de ciertas mieles de manuka.

Estas características han sido examinadas en estudios microbiológicos y explican por qué algunas mieles muestran actividad frente a distintas bacterias en condiciones de laboratorio.

Pero esa actividad depende del tipo de miel y de las condiciones experimentales.

Biovida explica: que una sustancia inhiba bacterias en un laboratorio no significa automáticamente que ingerirla cure una infección.

El verdadero valor de estos descubrimientos reside en su potencial para desarrollar aplicaciones terapéuticas bien estudiadas.

5. ¡ORGULLO DE LOS BOSQUES CHILENOS! La miel de ulmo sorprendió a investigadores internacionales

Aquí encontramos uno de los descubrimientos más interesantes de nuestra investigación.

En 2010, la científica Orla Sherlock y colaboradores del Royal College of Surgeons in Ireland publicaron un estudio sobre una miel producida a partir de flores de ulmo, árbol característico de los bosques del sur de Chile.

Los investigadores compararon una muestra específica de miel de ulmo chilena con una miel de manuka, ampliamente conocida por sus propiedades antibacterianas.

Examinaron su actividad frente a bacterias como Staphylococcus aureus resistente a meticilina, Escherichia coli y Pseudomonas aeruginosa.

Los resultados fueron sorprendentes.

En los ensayos realizados, aquella muestra de miel de ulmo presentó mayor actividad antibacteriana que la muestra de manuka frente a determinadas cepas resistentes de Staphylococcus aureus.

Frente a otras bacterias, los resultados fueron similares.

Los investigadores atribuyeron buena parte de la actividad del ulmo a mecanismos relacionados con la producción de peróxido de hidrógeno.

Sin embargo, fue un estudio de laboratorio, no un ensayo clínico en pacientes.

Esto significa que todavía no podemos asegurar que consumir miel de ulmo cure infecciones humanas ni que toda miel de ulmo tenga las mismas propiedades.

El descubrimiento de Biovida: los recursos naturales de Chile también participan en investigaciones científicas internacionales que exploran nuevas posibilidades para la salud.

Nuestra biodiversidad merece ser conocida, estudiada y protegida.

6. ¡UNA INVESTIGACIÓN CON 1.105 PERSONAS! La miel y algunos indicadores de salud cardiovascular

¿Puede el consumo de miel producir efectos favorables sobre indicadores de salud metabólica?

En 2023, Amna Ahmed, John Sievenpiper y un equipo de investigadores publicaron en Nutrition Reviews un metaanálisis de dieciocho ensayos clínicos con 1.105 participantes.

Los resultados mostraron pequeñas mejorías promedio en determinados indicadores, entre ellos colesterol total, colesterol LDL y triglicéridos.

También se observaron cambios favorables en el colesterol HDL.

Sin embargo, para varios resultados la certeza de la evidencia fue baja, y los autores destacaron la necesidad de realizar ensayos más amplios y rigurosos.

Algunos análisis sugirieron diferencias según el origen floral y el procesamiento de la miel.

Biovida concluye: existen señales científicas prometedoras, pero todavía no está demostrado que consumir miel prevenga infartos, controle la diabetes o reemplace tratamientos médicos.

Además, la miel contiene azúcares libres, por lo que el consumo debe ser moderado.

7. ¡LA NATURALEZA EN UNA CUCHARADA! Los compuestos que despiertan interés científico

La miel está formada principalmente por fructosa, glucosa y agua.

Pero su composición incluye también pequeñas cantidades de ácidos orgánicos, enzimas y compuestos fenólicos procedentes de las plantas.

Entre estos últimos aparecen sustancias que han demostrado actividad antioxidante en diferentes pruebas de laboratorio.

La cantidad y variedad dependen del origen botánico y del procesamiento.

Esto ha despertado el interés de científicos especializados en alimentos funcionales.

Sin embargo, el contenido de antioxidantes de una pequeña porción de miel no permite afirmar que su consumo prevenga el envejecimiento, el cáncer u otras enfermedades.

Biovida destaca: las propiedades químicas de la miel representan un campo interesante de estudio, aunque su valor nutricional debe interpretarse considerando que es principalmente una fuente de azúcares.

8. ¡UN DULCE ALIADO DE NUESTRAS COSTUMBRES! Cómo disfrutar sus beneficios responsablemente

La miel puede formar parte de una alimentación variada y equilibrada.

Una pequeña cantidad puede utilizarse para endulzar una infusión tibia, acompañar yogur natural o preparar determinados alimentos.

Para la tos, la guía clínica NICE del Reino Unido considera que las personas mayores de un año pueden probar miel como medida de autocuidado, reconociendo que la evidencia de beneficio es limitada.

No existe una cantidad diaria obligatoria de miel para mantener una buena salud.

Y debemos recordar que la Organización Mundial de la Salud incluye los azúcares presentes en la miel dentro de los llamados azúcares libres, cuyo consumo recomienda limitar.

También hay una regla imprescindible:

Nunca se debe administrar miel a menores de doce meses, debido al riesgo de botulismo infantil.

Las personas con diabetes deben considerar su contenido de carbohidratos dentro de su alimentación.

9. ¡LO QUE LA CIENCIA TODAVÍA QUIERE DESCUBRIR! El futuro de las mieles naturales

Los investigadores continúan estudiando las propiedades de distintas mieles según sus flores de origen.

Entre ellas se encuentran la miel de manuka, la miel de ulmo y otras variedades multiflorales.

Las investigaciones buscan comprender mejor sus componentes, su actividad antibacteriana y las condiciones necesarias para desarrollar posibles aplicaciones clínicas.

También se estudian la autenticidad, la calidad y los métodos de procesamiento.

En el caso chileno, comprender las características de las mieles producidas por especies nativas abre oportunidades para la investigación científica y para la valoración de nuestros ecosistemas.

Pero el futuro de estos conocimientos dependerá de ensayos rigurosos realizados en personas, no solamente de resultados de laboratorio.

LA GRAN CONCLUSIÓN EDITORIAL DE Biovida

El maravilloso regalo de las abejas que sigue sorprendiendo a la ciencia

La miel representa una de las relaciones más fascinantes entre la naturaleza y la humanidad.

Nace de las flores, del trabajo de las abejas y de procesos biológicos extraordinarios.

La hemos disfrutado durante generaciones.

Y hoy sabemos que sus posibles beneficios van más allá del sabor.

La evidencia respalda su utilidad para aliviar algunos episodios de tos y ha demostrado resultados clínicos favorables de determinados apósitos médicos con miel en ciertos tipos de heridas.

Otras investigaciones continúan explorando sus compuestos y sus posibles efectos sobre la salud.

La miel de ulmo chilena nos recuerda, además, que nuestra propia naturaleza posee recursos capaces de despertar el interés de científicos internacionales.

En Biovida creemos que el verdadero valor de la miel no está en presentarla como una sustancia milagrosa, sino en comprender la extraordinaria riqueza natural y científica que existe detrás de cada gota.

Cuidar las abejas, proteger las flores y conservar los ecosistemas también significa valorar el origen de este alimento.

Porque una pequeña cucharada de miel cuenta una historia inmensa: la historia del encuentro entre la naturaleza, la vida y la ciencia.

INVESTIGADORES Y FUENTES CIENTÍFICAS DE Biovida

Oduwole y colaboradores — Cochrane, 2018. Revisión de seis ensayos con 899 niños sobre el uso de miel para aliviar la tos.

Consultar fuente original

Hibatullah Abuelgasim, Charlotte Albury y Joseph Lee — Universidad de Oxford, 2020. Metaanálisis de catorce ensayos sobre miel e infecciones respiratorias superiores.

Consultar fuente original

Andrew Jull y colaboradores — Cochrane, 2015. Revisión de 26 ensayos clínicos con 3.011 participantes sobre miel y cicatrización.

Consultar fuente original

Orla Sherlock y colaboradores — Royal College of Surgeons in Ireland, 2010. Comparación de la actividad antibacteriana de la miel chilena de ulmo y miel de manuka.

Consultar fuente original

Amna Ahmed, John Sievenpiper y colaboradores — Nutrition Reviews, 2023. Metaanálisis de dieciocho ensayos con 1.105 participantes sobre miel e indicadores cardiometabólicos.

Consultar fuente original

NICE — Reino Unido. Recomendaciones clínicas de autocuidado para la tos aguda.

Consultar fuente original

Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, 2026. Seguridad de la miel durante la alimentación infantil.

Consultar fuente original

Organización Mundial de la Salud. Recomendaciones sobre consumo de azúcares libres.

Consultar fuente original

Biovida | ASOMBROSOS CON EVIDENCIA

Naturaleza · Ciencia · Conciencia

Reportaje de divulgación científica. La miel alimentaria no sustituye tratamientos médicos ni debe aplicarse directamente sobre heridas abiertas.