Investigadores encontraron cambios favorables en un indicador relacionado con los pigmentos protectores de la retina.
Los pistachos han sido consumidos durante siglos en diferentes regiones del mundo.
Más allá de su sabor y valor nutricional, un estudio publicado en enero de 2025 en The Journal of Nutrition investigó una característica muy interesante de este fruto seco: su contenido de luteína.
La luteína es un pigmento vegetal que, junto con la zeaxantina, forma parte del pigmento macular presente en la retina.
Los investigadores realizaron un ensayo con 36 adultos sanos, de mediana y mayor edad, que tenían un consumo habitual bajo de estos pigmentos.
Durante doce semanas, un grupo incorporó aproximadamente 56 gramos diarios de pistachos.
Los resultados mostraron un aumento de la densidad óptica del pigmento macular, medido mediante instrumentos especializados.
En Biovida encontramos algo fascinante en este descubrimiento: la alimentación no solamente influye en nuestro peso y digestión; también puede modificar determinados indicadores biológicos relacionados con nuestros sentidos.
Sin embargo, es importante explicar que mejorar ese indicador no demuestra que los pistachos prevengan la degeneración macular ni que mejoren la visión de todas las personas.
El estudio fue pequeño y se necesitan investigaciones más extensas.
Tampoco es necesario convertir un alimento en una medicina para reconocer su valor nutricional.
Lo relevante es comprender que una dieta variada aporta componentes que participan en numerosas funciones del organismo.
La naturaleza continúa ofreciéndonos preguntas. La ciencia nos ayuda a encontrar respuestas cada vez más precisas.
Fuente: The Journal of Nutrition, enero de 2025.



