ASOMBROSOS CON EVIDENCIA

Especial de investigación | Salud de la piel y textiles naturales | Octubre de 2026

Algodón, lino, lana, seda y cáñamo han acompañado a la humanidad durante siglos. Hoy, investigaciones médicas y textiles revelan cómo ciertas prendas pueden ayudar a controlar la temperatura corporal, reducir algunas irritaciones y mejorar nuestra comodidad. Pero no todas las fibras naturales tienen beneficios clínicos demostrados.

Biovida INVESTIGA: nuestra piel también necesita sentirse cómoda

Desde que despertamos hasta que nos acostamos, vivimos rodeados de textiles.

Camisas, pantalones, calcetines, ropa interior y sábanas permanecen durante horas en contacto con nuestro cuerpo.

Sin embargo, pocas veces pensamos en cómo estos materiales interactúan con la piel.

La ropa puede modificar la evaporación del sudor, la sensación de temperatura y la fricción sobre determinadas zonas del cuerpo.

Para una persona con piel saludable, estas diferencias pueden representar principalmente una cuestión de comodidad.

Para alguien con dermatitis atópica, alergias o sensibilidad cutánea, elegir una prenda adecuada puede adquirir mayor importancia.

Biovida investigó cinco fibras naturales y descubrió aspectos que merecen conocerse.

1. Algodón: una de las fibras más recomendadas para pieles sensibles

El algodón se utiliza desde hace miles de años y continúa siendo una de las fibras naturales más importantes.

Su suavidad, capacidad de absorber humedad y facilidad de lavado lo convierten en una opción frecuente para la ropa de contacto directo con la piel.

La Academia Estadounidense de Dermatología recomienda utilizar prendas holgadas de algodón 100 % a las personas con dermatitis atópica, especialmente cuando otros tejidos producen irritación.

También aconseja retirar etiquetas ásperas, evitar prendas demasiado ajustadas y lavar la ropa nueva antes de usarla.

Esta recomendación no significa que el algodón cure el eccema.

Significa que puede ayudar a reducir algunos factores que favorecen la irritación.

Existe una limitación: el algodón absorbe bien el sudor, pero puede tardar en secarse. Durante actividades físicas intensas, una prenda empapada puede resultar incómoda.

El descubrimiento de Biovida: algo tan sencillo como elegir ropa interior o una camiseta suave de algodón puede formar parte de los cuidados cotidianos de una piel sensible.

2. Lino: una antigua fibra vegetal que ayuda a mantener la comodidad en ambientes cálidos

El lino se obtiene de la planta del mismo nombre y ha sido utilizado por diferentes civilizaciones durante siglos.

Su estructura textil puede favorecer la circulación del aire y el intercambio de humedad, dependiendo de cómo esté confeccionada la prenda.

Por eso, las camisas y pantalones de lino ligeros y holgados suelen resultar agradables durante el verano.

Sin embargo, no corresponde afirmar que el lino reduce por sí mismo la temperatura interna del organismo o previene enfermedades.

El confort térmico depende también del grosor, la trama, el color, el ajuste de la ropa y las condiciones ambientales.

La mirada de Biovida: la importancia del lino está en sus propiedades físicas y en su capacidad de formar tejidos cómodos, no en supuestos poderes curativos.

3. Lana merino: el descubrimiento que sorprendió a los dermatólogos

Durante años se recomendó evitar la lana a muchas personas con eccema debido a la irritación que podían producir las fibras gruesas.

Pero investigadores australianos decidieron examinar una alternativa: la lana merino ultrafina.

En 2017 se publicó en British Journal of Dermatology un ensayo clínico dirigido por el investigador John Su y colaboradores de instituciones como la Universidad de Melbourne.

Participaron 39 niños pequeños con dermatitis atópica leve o moderada.

Durante doce semanas, los investigadores compararon períodos de uso de lana merino ultrafina y ropa convencional de algodón.

Los resultados mostraron mejorías en la gravedad del eccema durante los períodos en que los niños utilizaron lana merino ultrafina.

También se observaron indicadores favorables relacionados con calidad de vida y uso de corticoides tópicos.

El estudio fue pequeño y sus resultados no permiten afirmar que cualquier prenda de lana sea beneficiosa.

Las lanas gruesas todavía pueden provocar molestias, especialmente en personas con piel muy sensible.

El descubrimiento de Biovida: una fibra que tradicionalmente se consideraba irritante podría resultar bien tolerada e incluso beneficiosa en determinadas condiciones, cuando su diámetro y textura son apropiados.

4. Seda: ¿su suavidad puede convertirse en un tratamiento para la piel?

La seda destaca por su suavidad y por su capacidad de utilizarse en prendas que producen poca fricción.

Esta característica despertó el interés de investigadores dedicados al tratamiento de enfermedades cutáneas.

En 2017, científicos de la Universidad de Nottingham y otras instituciones británicas publicaron el ensayo clínico CLOTHES.

Participaron 300 niños de entre uno y quince años con eccema moderado o grave.

Los investigadores compararon la atención médica habitual con esa misma atención complementada mediante prendas especiales de seda.

Después de seis meses, no encontraron una reducción clínicamente importante de la gravedad del eccema atribuible a estas prendas.

La investigación también señaló que incorporar ropa terapéutica de seda no resultaba una alternativa costo-efectiva en las condiciones examinadas.

Esto no significa que la seda carezca de valor.

Muchas personas pueden disfrutar su suavidad y comodidad.

Pero disfrutar una textura agradable no equivale a demostrar un efecto curativo.

Biovida destaca: la verdadera investigación científica debe informar también cuando una hipótesis prometedora no consigue demostrar sus beneficios.

5. Cáñamo: una fibra resistente que merece mayor investigación clínica

El cáñamo textil procede de variedades de la planta Cannabis sativa cultivadas para obtener fibras industriales.

Ha sido utilizado para producir cuerdas, tejidos y otras manufacturas.

Las telas de cáñamo pueden ser resistentes y, dependiendo de su confección y tratamiento, ofrecer buena ventilación y absorción de humedad.

Sin embargo, todavía existe evidencia clínica limitada para afirmar que utilizar prendas de cáñamo mejora enfermedades de la piel.

Tampoco debe confundirse el cáñamo textil con productos medicinales derivados de cannabinoides.

Una camiseta de cáñamo no ejerce los efectos farmacológicos de un medicamento.

La reflexión de Biovida: el cáñamo representa una alternativa textil interesante, pero necesita más investigaciones antes de atribuirle propiedades médicas.

Biovida DESMIENTE: cinco creencias sobre la ropa natural

Mito 1. “Todas las fibras naturales son saludables para cualquier persona”.

Falso. Algunas fibras pueden producir picazón, fricción o incomodidad. También pueden existir sensibilidades individuales.

Mito 2. “Las fibras sintéticas siempre son perjudiciales”.

Falso. Algunos tejidos sintéticos técnicos ofrecen buen manejo del sudor, especialmente en actividades deportivas.

Mito 3. “La ropa orgánica cura las alergias”.

No demostrado. La certificación de un material no significa que una prenda esté libre de todos los posibles irritantes.

Mito 4. “La ropa de bambú elimina naturalmente las bacterias”.

No está demostrado para la mayoría de los tejidos vendidos como bambú. Frecuentemente se trata de viscosa elaborada a partir de celulosa de bambú, cuya transformación industrial modifica las propiedades originales de la planta.

Mito 5. “Toda ropa natural protege de los rayos ultravioleta”.

Falso. Un tejido fino o de trama abierta puede permitir el paso de radiación solar, sea natural o sintético. La protección depende de características específicas, como el tejido, el color y su factor de protección ultravioleta.

Un descubrimiento adicional: los tintes y acabados también importan

DermNet, una reconocida fuente internacional de información dermatológica, explica que algunas reacciones cutáneas atribuidas a la ropa pueden deberse a sustancias utilizadas durante la fabricación.

Entre ellas se encuentran determinados tintes, resinas de acabado y otros componentes químicos.

Por eso, no siempre basta con conocer la fibra de una prenda.

También puede ser importante su proceso de fabricación, su lavado, su textura y la reacción individual de la piel.

En personas con dermatitis por contacto, la identificación del desencadenante mediante evaluación dermatológica resulta especialmente importante.

La recomendación de Biovida: vestir pensando también en nuestra piel

Elegir ropa saludable no exige reemplazar completamente nuestro guardarropa.

Podemos comenzar prestando atención a la comodidad, la suavidad y la respuesta de nuestra piel.

Para muchas personas, prendas holgadas de algodón o lino pueden resultar agradables durante los meses cálidos.

En ambientes fríos, la lana merino fina puede proporcionar aislamiento térmico y, si se tolera bien, ser una alternativa interesante.

Cuando realizamos ejercicio intenso, conviene considerar también la rapidez de secado y la capacidad del tejido para manejar el sudor.

Lo fundamental es comprender que no existe una fibra perfecta para todas las situaciones.

LA GRAN CONCLUSIÓN EDITORIAL DE Biovida

La salud también puede comenzar con las pequeñas decisiones cotidianas

Cuando hablamos de bienestar solemos pensar en alimentación, actividad física, descanso y tratamientos médicos.

Pero también existe otra dimensión que merece atención: los materiales que utilizamos diariamente sobre nuestro cuerpo.

La ciencia ha demostrado que las propiedades de los textiles pueden influir en la comodidad, la humedad, la temperatura y ciertas formas de irritación cutánea.

Algunas investigaciones también han abierto preguntas interesantes sobre el posible uso de fibras específicas en personas con dermatitis.

No necesitamos afirmar que la ropa natural cura enfermedades para reconocer su valor.

En Biovida creemos que cuidar nuestro cuerpo también significa prestar atención a aquello que lo acompaña durante todo el día.

La naturaleza nos entrega fibras extraordinarias.

La ciencia nos ayuda a comprender sus propiedades.

Y nuestra tarea como medio es compartir ese conocimiento de manera responsable, útil y cercana.

FUENTES CIENTÍFICAS DE Biovida

Academia Estadounidense de Dermatología. Recomendaciones sobre ropa y dermatitis atópica.

Consultar fuente original

John Su y colaboradores, 2017. Ensayo clínico sobre lana merino ultrafina y dermatitis infantil.

Consultar fuente original

Kim S. Thomas y colaboradores, 2017. Ensayo clínico CLOTHES sobre prendas de seda para niños con eccema.

Consultar fuente original

Textiles, 2023. Revisión sobre confort térmico, transferencia de humedad y propiedades de los tejidos.

Consultar fuente original

DermNet. Dermatitis de contacto por textiles, tintes y acabados.

Consultar fuente original

Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos. Información sobre fibras comercializadas como bambú.

Consultar fuente original

Skin Cancer Foundation. Protección solar y características de la ropa.

Consultar fuente original

Biovida | ASOMBROSOS CON EVIDENCIA

Naturaleza · Ciencia · Conciencia

Reportaje de divulgación científica. No sustituye las recomendaciones médicas individuales.