GRAN REPORTAJE CENTRAL
ASOMBROSOS CON EVIDENCIA | OCTUBRE DE 2026
Durante más de un siglo, los automóviles han transformado nuestra manera de vivir, viajar y comunicarnos. Pero también han contribuido a la contaminación del aire y al calentamiento global. Hoy, científicos, ingenieros y empresas desarrollan alternativas que están cambiando esta historia. Biovida investigó sus beneficios y encontró resultados sorprendentes: menos emisiones, calles más silenciosas, nuevas energías y una oportunidad histórica para Chile.
Biovida INVESTIGA: cuando la tecnología empieza a trabajar a favor de la naturaleza
Imaginemos una ciudad donde los autobuses circulan sin expulsar humo por sus tubos de escape.
Donde las calles son más silenciosas.
Donde buena parte de la electricidad utilizada para transportarnos procede del sol, del viento y del agua.
Y donde los avances tecnológicos permiten realizar nuestras actividades cotidianas con un impacto ambiental menor.
Esta imagen ya no pertenece exclusivamente a la imaginación.
Es una transformación que comenzó a desarrollarse en distintas ciudades del planeta.
La Agencia Internacional de Energía (IEA) informó que durante 2025 las ventas mundiales de automóviles eléctricos e híbridos enchufables superaron los veinte millones de unidades.
Es decir, aproximadamente uno de cada cuatro automóviles nuevos vendidos en el mundo correspondió a estas tecnologías.
Pero la verdadera importancia de esta revolución no está solamente en la cantidad de vehículos.
Está en lo que puede representar para nuestra atmósfera, nuestras ciudades y las generaciones futuras.
1. ¡EL DESCUBRIMIENTO QUE ESTÁ CAMBIANDO EL MUNDO! Los automóviles eléctricos pueden reducir más de la mitad de sus emisiones
Una de las mayores preguntas sobre los automóviles eléctricos es si realmente ayudan a disminuir el cambio climático.
La Agencia Internacional de Energía examinó esta cuestión en su informe Global EV Outlook 2026.
Sus investigadores consideraron las emisiones generadas durante la fabricación del automóvil, la producción de su batería, la obtención de electricidad, su utilización y otras etapas de su vida útil.
Los resultados son alentadores.
Para un automóvil eléctrico mediano utilizado en condiciones promedio mundiales, la agencia estimó emisiones de gases de efecto invernadero más de un 55 % inferiores a las de un vehículo equivalente de gasolina durante toda su vida.
En Europa, una investigación publicada en julio de 2025 por Marta Negri y Georg Bieker, del International Council on Clean Transportation (ICCT), encontró resultados incluso más favorables.
Los investigadores estimaron una reducción del 73 % en las emisiones del ciclo de vida de los vehículos eléctricos frente a automóviles de gasolina comparables.
¿Por qué existen diferencias?
Porque el resultado depende de cómo se genera la electricidad, qué automóvil se utiliza, cómo se fabrica y cuántos kilómetros recorre.
El descubrimiento de Biovida: los vehículos eléctricos no necesitan tener un impacto ambiental nulo para representar un avance importante. Su gran valor es que pueden reducir considerablemente las emisiones frente a las tecnologías convencionales.
2. ¡ADIÓS AL HUMO DEL ESCAPE! Una oportunidad extraordinaria para respirar un aire más limpio
Los automóviles de gasolina y diésel producen emisiones durante la combustión del combustible.
Entre las sustancias de preocupación sanitaria se encuentran los óxidos de nitrógeno y determinados contaminantes que contribuyen a la formación de material particulado y ozono a nivel del suelo.
La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos explica que los vehículos completamente eléctricos no producen emisiones por el tubo de escape.
Esta característica representa una ventaja especialmente importante en las calles urbanas, donde miles de personas caminan, trabajan y esperan transporte público.
Pero existe una precisión científica: los vehículos eléctricos todavía producen partículas procedentes del desgaste de neumáticos, frenos y pavimento.
Por eso no corresponde afirmar que eliminan toda la contaminación asociada al tránsito.
Además, la generación de electricidad puede producir emisiones lejos de la ciudad, dependiendo de las fuentes energéticas utilizadas.
La visión de Biovida: reducir las emisiones directamente en las calles es una oportunidad concreta para mejorar el ambiente urbano, especialmente cuando la movilidad eléctrica se combina con energías renovables.
3. ¡LOS AUTOS HÍBRIDOS TAMBIÉN PUEDEN AYUDAR! La tecnología que permite consumir menos combustible
No todos los automóviles electrificados funcionan de la misma manera.
Los híbridos convencionales combinan un motor de combustión con uno eléctrico.
Mediante sistemas electrónicos, pueden recuperar parte de la energía del frenado y utilizarla posteriormente para apoyar el movimiento.
Esto reduce el desperdicio energético y puede disminuir el consumo de combustible, especialmente en determinadas condiciones de circulación urbana.
El estudio del ICCT publicado en 2025 estimó que los híbridos convencionales vendidos en Europa podían producir aproximadamente un 20 % menos emisiones de gases de efecto invernadero durante su vida útil que vehículos equivalentes de gasolina.
También examinó los híbridos enchufables, que pueden recargarse desde una fuente eléctrica externa.
Para estos automóviles estimó una reducción promedio de alrededor del 30 %.
Sin embargo, su beneficio depende de cuánto circulen utilizando electricidad y de la frecuencia con que sus propietarios carguen las baterías.
Un híbrido enchufable que casi siempre funciona con gasolina puede ofrecer resultados ambientales muy diferentes de otro que se carga regularmente.
Biovida destaca: los híbridos pueden representar una alternativa de transición que disminuya el consumo de combustible. Sin embargo, sus beneficios ambientales son generalmente menores que los de un vehículo completamente eléctrico comparable.
4. ¡LA ENERGÍA QUE ANTES SE PERDÍA AHORA SE APROVECHA! El ingenioso secreto de los frenos regenerativos
Cada vez que un automóvil convencional frena, buena parte de la energía de su movimiento se transforma en calor.
Los ingenieros desarrollaron una solución sorprendente.
En numerosos automóviles eléctricos e híbridos, el motor puede funcionar temporalmente como generador durante la desaceleración.
Esto permite recuperar parte de la energía y almacenarla nuevamente en la batería.
El sistema recibe el nombre de frenado regenerativo.
La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos destaca que los vehículos eléctricos son considerablemente más eficientes en el aprovechamiento de la energía que los automóviles convencionales de gasolina.
Esta mayor eficiencia constituye una de las razones por las que pueden reducir su impacto climático.
En determinadas condiciones, los frenos regenerativos también disminuyen el uso de los frenos mecánicos, reduciendo parte de su desgaste.
El descubrimiento de Biovida: una innovación tecnológica permite recuperar energía que antes simplemente se desperdiciaba.
Es un ejemplo extraordinario de cómo la ingeniería puede contribuir a utilizar mejor los recursos del planeta.
5. ¡SANTIAGO ESTÁ HACIENDO HISTORIA! Más de cuatro mil buses eléctricos transforman el transporte público
Nuestro país tiene motivos para observar con especial interés esta revolución.
En febrero de 2026, el Gobierno de Chile informó que el sistema Red Movilidad de Santiago había alcanzado los 4.088 buses eléctricos.
Esto representaba aproximadamente el 62 % de la flota de transporte público del sistema.
Pero lo verdaderamente importante no es solamente la cantidad de buses.
Son sus efectos sobre el ambiente.
Según información publicada por el Ministerio de Transportes y el Ministerio del Medio Ambiente, el avance de la electromovilidad ha contribuido a reducir considerablemente las emisiones contaminantes del sistema de buses.
Durante el período 2018-2025 se estimó una reducción cercana al 75 % en las emisiones de material particulado fino del sistema Red Movilidad.
Esto no significa que toda la contaminación de Santiago haya disminuido ese porcentaje: la cifra corresponde a las emisiones atribuidas a ese sistema de transporte.
La transformación también ha permitido ahorrar millones de litros de combustible diésel.
Biovida INVESTIGA: Santiago constituye un ejemplo concreto de que las innovaciones tecnológicas pueden dejar de ser una promesa y convertirse en parte de la vida cotidiana.
6. ¡CIUDADES MÁS SILENCIOSAS! El sorprendente beneficio ambiental que muchas veces olvidamos
La contaminación no siempre se puede ver.
A veces se escucha.
El ruido excesivo del tránsito puede afectar el descanso y la calidad de vida de quienes viven o trabajan cerca de calles muy transitadas.
Los motores eléctricos ofrecen una ventaja importante: generalmente producen menos ruido de propulsión, especialmente a velocidades bajas.
En enero de 2026, el Ministerio del Medio Ambiente de Chile difundió resultados del Segundo Informe de Electromovilidad de Santiago.
Según sus mediciones, en determinados sectores del eje Alameda se registraron reducciones de hasta un 64 % en indicadores de contaminación acústica en comparación con escenarios anteriores.
En el eje Santa Rosa se comunicaron reducciones de hasta un 54 %.
Estos resultados corresponden a lugares y períodos específicos y no deben interpretarse como una disminución idéntica en toda la ciudad.
Además, a velocidades más altas continúa existiendo ruido provocado por los neumáticos y el contacto con el pavimento.
La reflexión de Biovida: una ciudad que reduce su ruido puede ofrecer espacios más agradables para conversar, caminar y compartir la vida.
El futuro del transporte no solamente puede cambiar el aire que respiramos.
También puede transformar el ambiente sonoro de nuestras comunidades.
7. ¡CHILE TIENE UNA VENTAJA EXTRAORDINARIA! El sol y el viento pueden hacer todavía más limpios nuestros vehículos
Una de las grandes oportunidades de nuestro país está en sus recursos energéticos.
El desierto de Atacama posee condiciones excepcionales para producir electricidad solar.
Distintas regiones cuentan con importantes recursos eólicos.
Y la generación hidroeléctrica también forma parte de nuestra matriz.
En diciembre de 2025, el Coordinador Eléctrico Nacional informó que la energía solar y eólica habían representado cerca del 38 % de la electricidad inyectada al sistema durante ese año.
Al sumar otras fuentes renovables, como la hidráulica, aproximadamente dos tercios de la generación eléctrica del país procedieron de energías renovables.
¿Qué significa esto para los vehículos eléctricos?
Que una proporción importante de la electricidad utilizada para cargarlos puede provenir de fuentes renovables.
La electricidad de la red no es completamente libre de emisiones y su composición cambia según la hora.
Pero a medida que aumenta la generación limpia, también puede mejorar el balance climático de la electromovilidad.
El descubrimiento de Biovida: Chile tiene la oportunidad de relacionar dos transformaciones extraordinarias: producir electricidad cada vez más limpia y utilizarla para desplazarnos con menos emisiones.
8. ¡BATERÍAS QUE PUEDEN TENER UNA SEGUNDA VIDA! La nueva carrera por recuperar materiales valiosos
Las baterías constituyen uno de los componentes fundamentales de los vehículos eléctricos.
Su producción requiere minerales, energía y procesos industriales.
Por eso, los investigadores trabajan para mejorar su duración, reducir el impacto de su fabricación y recuperar materiales al finalizar su vida útil.
La Agencia Internacional de Energía destaca que el reciclaje de baterías puede convertirse en una fuente importante de minerales críticos durante las próximas décadas.
Entre los materiales de interés se encuentran el litio, el níquel, el cobalto y otros componentes.
No todas las baterías utilizan los mismos materiales.
Por ejemplo, las baterías de litio-ferrofosfato, conocidas como LFP, no requieren cobalto en su composición.
También avanzan las investigaciones sobre baterías de sodio, nuevas arquitecturas y procesos de recuperación de componentes.
Sin embargo, la Agencia Internacional de Energía advierte que la disponibilidad de baterías usadas para reciclar todavía es relativamente limitada, porque gran parte de las instaladas durante los últimos años sigue funcionando.
La minería también puede producir impactos sobre ecosistemas, recursos hídricos y comunidades. Su gestión responsable es esencial.
Biovida destaca: el futuro no consiste solamente en fabricar mejores vehículos, sino también en producir baterías con responsabilidad, prolongar su duración y recuperar materiales cuando llegue el momento de reemplazarlas.
9. ¡MUCHO MÁS QUE AUTOMÓVILES! Bicicletas eléctricas, buses y trenes pueden multiplicar los beneficios
Existe una idea fundamental que la ciencia del transporte nos invita a considerar.
No siempre necesitamos un automóvil para desplazarnos.
Los sistemas de transporte público, las bicicletas y los desplazamientos a pie pueden ayudar a utilizar mejor el espacio urbano y reducir la energía consumida por pasajero.
La Agencia Internacional de Energía destaca que los autobuses transportan personas de manera mucho más eficiente que los automóviles privados cuando se considera su capacidad de pasajeros.
La electrificación de buses, trenes y otros sistemas colectivos puede aumentar estos beneficios.
Las bicicletas eléctricas también pueden facilitar recorridos a personas que necesitan apoyo en pendientes o distancias mayores.
Cuando sustituyen viajes que antes se realizaban en automóvil, pueden contribuir a reducir emisiones.
Una ciudad más sostenible necesita combinar tecnologías limpias con infraestructura adecuada, transporte público eficiente y espacios seguros para peatones y ciclistas.
La visión editorial de Biovida: la movilidad del futuro no consiste exclusivamente en cambiar todos los automóviles de gasolina por automóviles eléctricos.
También consiste en ofrecer más formas saludables, accesibles y eficientes de desplazarnos.
10. ¡LA REVOLUCIÓN CONTINÚA! Hidrógeno verde, energía solar y carga inteligente
Los automóviles eléctricos no son la única tecnología que está transformando el transporte.
También se investigan nuevas posibilidades para vehículos pesados, industrias y otros sectores difíciles de descarbonizar.
El hidrógeno producido mediante electricidad renovable puede tener aplicaciones prometedoras en determinadas actividades.
Sin embargo, sus beneficios climáticos dependen de cómo se obtiene, transporta y utiliza.
El hidrógeno producido principalmente a partir de gas natural sin controlar sus emisiones no ofrece el mismo resultado que el hidrógeno fabricado con electricidad renovable.
Otra innovación importante es la carga inteligente.
La Agencia Internacional de Energía explica que estos sistemas pueden desplazar parte de la recarga hacia horarios más convenientes para la red eléctrica.
También se desarrollan tecnologías mediante las cuales determinados vehículos pueden devolver electricidad a la red cuando las condiciones lo permiten.
Estas soluciones todavía enfrentan desafíos técnicos y regulatorios, pero representan nuevas oportunidades para relacionar transporte y energías renovables.
El descubrimiento de Biovida: el automóvil del futuro podría dejar de ser únicamente un consumidor de energía y convertirse, bajo ciertas condiciones, en parte de un sistema eléctrico más flexible.
11. ¡UN FUTURO CON MENOS CONTAMINACIÓN ES POSIBLE! Lo que podemos hacer desde hoy
La transición hacia transportes menos contaminantes no depende solamente de los gobiernos o de las grandes industrias.
Nuestras decisiones cotidianas también pueden contribuir.
Cuando sea necesario adquirir un nuevo vehículo, comparar su eficiencia energética y sus emisiones durante la vida útil puede ayudarnos a escoger mejor.
Si utilizamos un híbrido enchufable, aprovechar regularmente su capacidad de recarga es esencial para obtener sus beneficios ambientales.
Si disponemos de transporte público eficiente, caminar o utilizar bicicleta para ciertos recorridos, podemos reducir viajes en automóvil.
También conviene mantener los neumáticos correctamente inflados, evitar aceleraciones innecesarias y cuidar los vehículos para prolongar su vida útil.
Reemplazar prematuramente un automóvil que todavía funciona tampoco es siempre la mejor decisión ambiental: importa considerar su estado, el uso previsto y las emisiones relacionadas con fabricar uno nuevo.
Biovida propone: buscar tecnologías que reduzcan el consumo de energía y utilizarlas de manera responsable, sin olvidar que cada situación requiere una evaluación diferente.
LA GRAN CONCLUSIÓN EDITORIAL DE Biovida
La extraordinaria oportunidad de devolverle aire limpio a nuestro planeta
Durante generaciones, el progreso tecnológico estuvo asociado a motores cada vez más potentes, carreteras más extensas y una creciente dependencia de combustibles fósiles.
Hoy estamos presenciando una transformación.
Por primera vez a gran escala, podemos imaginar sistemas de transporte donde una parte importante de la energía provenga del sol, del viento y de otras fuentes renovables.
Los vehículos eléctricos pueden reducir sustancialmente las emisiones durante su vida útil.
Los híbridos permiten mejorar la eficiencia frente a determinados automóviles convencionales.
Los buses eléctricos están transformando las calles de Santiago.
Y las nuevas tecnologías de baterías, reciclaje y carga inteligente muestran que todavía existen muchas posibilidades de progreso.
Es cierto que ninguna tecnología está libre de impactos.
La fabricación, la minería, el consumo de recursos y la disposición de materiales continúan siendo desafíos importantes.
Pero la investigación científica demuestra que podemos avanzar hacia alternativas con un impacto ambiental considerablemente menor.
En Biovida creemos que el progreso más valioso es aquel que mejora nuestra calidad de vida sin olvidar la responsabilidad que tenemos con la naturaleza.
Una ciudad con menos humo.
Una calle más silenciosa.
Un autobús que utiliza energía eléctrica.
Una comunidad que disfruta de un espacio público más agradable.
Todos estos avances pueden formar parte de una historia mucho más grande.
La historia de una humanidad que aprende a innovar no solamente para llegar más lejos, sino también para cuidar mejor el planeta que comparte.
INVESTIGACIONES Y FUENTES CIENTÍFICAS DE Biovida
1. Agencia Internacional de Energía (IEA), 2026. Global EV Outlook 2026. Evolución del mercado mundial, emisiones y tecnologías de vehículos eléctricos.
2. Marta Negri y Georg Bieker — International Council on Clean Transportation, 2025. Evaluación del ciclo de vida de automóviles eléctricos, híbridos y de combustión en Europa.
3. Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos. Beneficios ambientales y eficiencia de vehículos eléctricos.
4. Agencia Europea de Medio Ambiente. Evaluación de vehículos eléctricos, calidad del aire, ruido y ciclo de vida.
5. Gobierno de Chile, febrero de 2026. Más de cuatro mil buses eléctricos en Red Movilidad.
6. Ministerio del Medio Ambiente de Chile, 2026. Segundo Informe de Electromovilidad y beneficios acústicos.
7. Gobierno de Chile. Resultados sobre reducción del ruido y emisiones del transporte público de Santiago.
8. Coordinador Eléctrico Nacional, diciembre de 2025. Participación récord de la energía solar y eólica en Chile.
9. Agencia Internacional de Energía, 2026. Desarrollo y reciclaje de baterías para vehículos eléctricos.
10. Agencia Internacional de Energía, 2025. Eficiencia energética del transporte, movilidad colectiva y nuevas tecnologías.
Biovida | ASOMBROSOS CON EVIDENCIA
Naturaleza · Ciencia · Conciencia
Reportaje de divulgación científica basado en investigaciones y documentación institucional disponible a octubre de 2026.
