Los conocidos peces Garra rufa se utilizan en establecimientos de bienestar de distintos países.

En algunos centros de belleza y bienestar, los clientes sumergen sus pies en estanques donde pequeños peces se alimentan de células superficiales de la piel.

Son conocidos como peces Garra rufa o «peces doctores».

La práctica se ha difundido internacionalmente y en determinados lugares también se ha ofrecido para personas con enfermedades dermatológicas.

Pero ¿qué dice la investigación sanitaria?

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos advierten que estos procedimientos pueden presentar riesgos de infección.

Los peces no pueden desinfectarse entre un cliente y otro y resulta difícil mantener condiciones sanitarias equivalentes a las de tratamientos convencionales.

Desde Biovida creemos que esta experiencia demuestra algo importante: una terapia llamativa no necesariamente representa un avance para la salud.

Algunas personas pueden disfrutar de la experiencia, pero eso no demuestra que trate eficazmente la psoriasis, el eccema u otras enfermedades cutáneas.

Quienes presentan heridas, diabetes o alteraciones de la inmunidad pueden enfrentar riesgos especiales.

Por ello, no recomendamos considerar esta práctica como tratamiento dermatológico.

Fuente: Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, Estados Unidos.

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