Uno de los estudios longitudinales más conocidos del mundo destaca el valor de los vínculos afectivos para el bienestar.
¿Qué necesitamos realmente para construir una vida satisfactoria?
Durante décadas, investigadores de la Universidad de Harvard han seguido la evolución personal, emocional y sanitaria de distintas generaciones.
El Estudio de Desarrollo Adulto de Harvard comenzó en 1938, observando inicialmente a grupos de hombres jóvenes estadounidenses y posteriormente incorporando a sus familias y descendientes.
Su director, el psiquiatra Robert Waldinger, ha destacado que la calidad de nuestras relaciones constituye uno de los factores más relevantes asociados con la salud y la satisfacción vital.
Los investigadores observaron que las personas que mantenían vínculos cálidos y confiables tendían a disfrutar mejores resultados de bienestar y salud a lo largo del tiempo.
En Biovida creemos que esta investigación nos entrega una enseñanza especialmente hermosa: una vida exitosa no puede medirse solamente por sus logros económicos, profesionales o materiales.
También existe una riqueza que construimos cuando compartimos nuestros días con personas importantes.
La confianza, la amistad y el afecto son dimensiones difíciles de medir, pero profundamente significativas.
El estudio comenzó con una población limitada de hombres de Boston, por lo que sus resultados no pueden generalizarse automáticamente a todas las culturas y circunstancias.
Aun así, sus hallazgos nos recuerdan que la calidad de los vínculos merece ocupar un lugar en nuestras conversaciones sobre salud.
Fuente: Harvard T. H. Chan School of Public Health, estudio de desarrollo adulto y entrevista con Robert Waldinger.



