Las cámaras de frío intenso se han popularizado entre deportistas y establecimientos especializados en recuperación física.
La posibilidad de someter el cuerpo a temperaturas extremadamente bajas durante períodos breves se ha convertido en una propuesta llamativa dentro de la industria del bienestar.
Estos procedimientos son conocidos como crioterapia de cuerpo entero.
Sus promotores suelen atribuirles beneficios relacionados con la recuperación muscular, el dolor, la inflamación y el bienestar general.
Sin embargo, la evidencia clínica disponible continúa siendo limitada para muchas de esas afirmaciones.
La FDA ha advertido que los beneficios terapéuticos de las cámaras de crioterapia corporal no están confirmados.
En Biovida creemos que el frío nos invita a reflexionar sobre cómo una experiencia física intensa puede confundirse con un beneficio médico.
La medicina utiliza técnicas de frío para determinadas indicaciones, pero eso no significa que una cámara de exposición extrema produzca los mismos efectos.
Las posibles complicaciones incluyen lesiones por congelación, quemaduras por frío y problemas respiratorios; los equipos que emplean nitrógeno añaden riesgos especiales.
El entusiasmo comercial merece ser acompañado siempre por investigaciones de seguridad y eficacia.
Fuente: Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos.



