Una investigación científica publicada en 2026 encuentra resultados alentadores para personas que sufren artrosis de rodillas y caderas.

Desde tiempos antiguos, el ser humano ha recurrido al agua como fuente de descanso y bienestar. Hoy, la medicina moderna está investigando cómo sus propiedades físicas pueden ayudar a personas con dificultades de movilidad y dolor articular.

Un estudio publicado en junio de 2026 en la revista Frontiers in Physiology analizó 12 ensayos clínicos que reunieron a 1.057 personas con artrosis de rodilla o cadera y sobrepeso u obesidad.

Los investigadores encontraron que los programas de ejercicio acuático se asociaron con disminuciones moderadas o pequeñas del dolor y mejoras en la función física.

La explicación está relacionada con las propiedades del agua: su flotabilidad disminuye parte de la carga que soportan las articulaciones, mientras su resistencia permite ejercitar los músculos.

Desde Biovida nos preguntamos: ¿cuántas personas que han dejado de hacer ejercicio por temor al dolor podrían encontrar en el agua una nueva oportunidad para moverse?

La investigación nos invita a mirar la hidroterapia no solamente como una experiencia agradable, sino como una herramienta que podría facilitar la recuperación de determinadas capacidades físicas.

Sin embargo, la certeza científica de esta revisión fue baja. No se ha establecido un programa universal y sus resultados no significan que la hidroterapia regenere el cartílago o cure la artrosis.

Las sesiones deben adaptarse a las condiciones individuales, preferiblemente con orientación de profesionales de rehabilitación.

En Biovida creemos que recuperar la confianza en nuestro propio movimiento puede ser un paso importante hacia una mejor calidad de vida.

Fuente: Frontiers in Physiology, 16 de junio de 2026.

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